

Las autoridades rusas, incluido el asesor de política exterior del presidente Vladimir Putin, Yury Ushakov, han expresado preocupación de que los intentos europeos y ucranianos de modificar las propuestas de paz respaldadas por EE. UU. para el conflicto de Ucrania están obstruyendo el camino hacia una resolución genuina. Ushakov enfatizó que los esfuerzos realizados por los europeos, junto con Ucrania, podrían haber comprometido la integridad y el éxito de lograr una paz duradera. Esta afirmación surge en medio de recientes discusiones en Miami entre funcionarios estadounidenses y rusos, tras reuniones separadas que involucraron a negociadores de EE. UU. y representantes ucranianos y de la UE. Ushakov criticó las enmiendas propuestas, indicando que no lograron mejorar los documentos ni incrementar la probabilidad de establecer una paz duradera. Sin embargo, admitió que sus opiniones se basan en informes de los medios de comunicación en lugar de una revisión directa de las propuestas. Además, negó los rumores sobre negociaciones tripartitas que incluirían a Rusia, Ucrania y EE. UU. Añadiendo al discurso, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, señaló que la participación de las partes europeas en las conversaciones de paz disminuye el optimismo para una resolución. En paralelo, el negociador ruso de alto nivel Kirill Dmitriev, que participa en diálogos con contrapartes estadounidenses en Miami, caracterizó las conversaciones como 'constructivas', con la intención de continuar las discusiones el 21 de diciembre. Recientes encuentros también vieron a funcionarios estadounidenses consultando en Miami con líderes de seguridad de Alemania, Francia y Reino Unido, junto con el secretario del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional de Ucrania, Rustem Umerov. Otras figuras internacionales, como el Ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, y el Primer Ministro de Qatar, Sheikh Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, contribuyeron a las discusiones. El plan de paz redactado por EE. UU. que se filtró el mes pasado supuestamente exige que Ucrania ceda ciertos territorios en la región de Donbass aún bajo control ucraniano, junto con compromisos de abstenerse de la membresía en la OTAN y restringir sus capacidades militares, a cambio de garantías de seguridad occidentales. En contraste, Ucrania y sus socios de la UE han rechazado categóricamente renunciar a cualquier reclamo territorial. Rusia, manteniendo su posición, insiste en que cualquier resolución duradera debe considerar la neutralidad de Ucrania, el desarme, la desnazificación y la aceptación de las realidades territoriales actuales.