

En un desarrollo significativo, el servicio de entrega de comestibles Instacart ha acordado pagar $60 millones en reembolsos a consumidores tras un acuerdo con la Comisión Federal de Comercio (FTC). El acuerdo aborda acusaciones de que Instacart engañó a los consumidores a través de sus prácticas de publicidad y suscripciones. La FTC acusó a la empresa de promover falsamente la entrega gratuita en pedidos iniciales, de no proporcionar reembolsos completos y de inscribir a los consumidores en suscripciones pagadas sin consentimiento transparente. Según las afirmaciones de la FTC, Instacart anunciaba un servicio de "entrega gratuita" pero incluía tarifas obligatorias no divulgadas, a veces alcanzando el 15% del total de la orden. La empresa también supuestamente tergiversó su "garantía de satisfacción del 100%", ofreciendo solo créditos menores en lugar de reembolsos completos. Además, informó que inscribía a clientes en su servicio de suscripción Instacart+ sin divulgar claramente los cargos automáticos que seguirían a una prueba gratuita. Estas prácticas supuestamente resultaron en que innumerables consumidores fueran cobrados injustamente sin disfrutar de los beneficios prometidos. A pesar de estas afirmaciones, Instacart refuta cualquier irregularidad. Un portavoz de la compañía afirmó su compromiso con la transparencia y la integridad de sus servicios, asegurando que proporcionan consistentemente marketing claro, precios transparentes, cancelaciones fáciles y políticas de reembolso generosas. El acuerdo prohíbe a Instacart continuar con tales prácticas engañosas y les obliga a obtener el consentimiento explícito del consumidor antes de iniciar renovaciones automáticas de suscripción. Este movimiento subraya el compromiso de la FTC de hacer cumplir las leyes de protección al consumidor y refleja la importancia de la transparencia en las relaciones consumidor-empresa en el creciente mercado digital. Daniella Genovese de FOX Business aportó conocimientos adicionales a este informe.