

El camino de Kelsey Sukeforth hacia la sobriedad del alcoholismo se entrelaza estrechamente con su papel como asistente ejecutiva en Central Maine Healthcare, un sistema que destaca como el primer hospital en Maine amigable con la recuperación. Esta iniciativa es parte de un programa más amplio financiado por el estado —Recovery Friendly Workplace Maine— que busca crear entornos más seguros para que los empleados puedan discutir y buscar ayuda para los trastornos por uso de sustancias. Central Maine Healthcare, con sede en Lewiston, encarna esta misión a través de varios módulos educativos para gerentes y recursos de apoyo, como grupos de apoyo dirigidos por la misma Sukeforth. Estos grupos han creado una cultura de conciencia y apoyo no solo para los empleados, sino también para la familia y amigos de quienes luchan contra la adicción. Brittany Reichmann, directora de RFW Maine, enfatiza que estos esfuerzos destacan el bienestar y las luchas universales, convirtiendo a los lugares de trabajo en zonas de apoyo y sin estigmas para las personas en recuperación. Al compartir un compromiso con estas iniciativas, los lugares de trabajo reciben una designación sellada por el estado, impulsada además por fondos del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Maine y la Fundación Sewall. Monique Roy, vicepresidenta de desarrollo laboral del sistema hospitalario, refuerza que el apoyo se extiende más allá del individuo a su red, ofreciendo ayuda confidencial y sin juicios. La confianza de Sukeforth en su capacidad para buscar asistencia ahora refleja la creación de una cultura de trabajo compasiva y comprensiva en Central Maine Healthcare, beneficiando en última instancia la atención brindada a los pacientes. El efecto dominó de la iniciativa subraya su importancia en la transformación de vidas y sistemas de salud hacia lugares de trabajo inclusivos y empáticos.