

En un emocionante enfrentamiento en Miami, Anthony Joshua aseguró la victoria sobre Jake Paul con un nocaut en el sexto asalto. Aunque en los primeros asaltos el movimiento evasivo de Paul causó dificultades a Joshua, la situación cambió cuando Paul mostró signos de fatiga. El quinto asalto vio a Joshua dominando, haciendo que Paul cayera al suelo dos veces, aunque admirablemente levantándose cada vez. El momento decisivo llegó en el sexto asalto cuando Paul sucumbió al asalto de Joshua y permaneció en el suelo para la cuenta. A pesar de la derrota, Paul mostró deportividad, elogiando la destreza de Joshua y reconociendo sus propias lesiones sufridas durante la pelea, incluyendo una mandíbula rota. Mientras tanto, Joshua, aunque admitiendo no haber entregado su mejor actuación, expresó su satisfacción por lograr su objetivo de superar a Paul de manera decisiva. Los físicos contrastantes de los dos luchadores eran evidentes, con la estatura de Joshua de 6'4" y 243.4 libras, en comparación con el marco de Paul de 6'1" y 216.6 libras, posiblemente influyendo en el progreso de la pelea. Antes de que comenzara el combate, Paul rindió homenaje a la leyenda de la lucha libre Hulk Hogan, añadiendo un giro teatral al evento con su vestimenta y entrada musical. Este combate se materializó inesperadamente cuando Joshua intervino en el último minuto después de que el oponente original de Paul, Gervonta Davis, quedara fuera de juego por problemas legales. Joshua, con su ilustre historial y ambiciones puestas en un potencial enfrentamiento con Tyson Fury, ahora espera futuros desafíos. Mientras tanto, Paul, a pesar de este revés, sigue decidido y entusiasta sobre su carrera en el boxeo, creyendo firmemente en su potencial para continuar progresando en el deporte.