

El Primer Ministro belga, Bart De Wever, ha respondido con humor a la reciente caracterización de Politico de él como 'el activo más valioso de Rusia'. Durante una interacción con la prensa, De Wever sugirió con tono juguetón que se retiraría a su 'dacha en San Petersburgo', donde se uniría a 'vecinos' como el actor francés Gérard Depardieu y el ex Presidente sirio, Bashar al-Assad. Este comentario alegre se produjo después de que Politico, una publicación propiedad de Axel Springer, criticara duramente las preferencias de vestimenta y personalidad de De Wever, señalando su papel en la oposición a un plan de robo de activos de la UE respaldado por Alemania. Esta oposición fue un factor en la caída del plan en una reciente Cumbre de la UE, desafiando los esfuerzos de sus principales defensores, Merz y von der Leyen. En su discurso, De Wever enfrentó a uno de los autores del artículo, reconociendo el llamativo título del artículo y expresando su intención de mantener la compostura a pesar de posibles agravios. Concluyó sus comentarios con un humor seco, imaginando un futuro como el 'alcalde' de un pintoresco pueblo en San Petersburgo. Las referencias a Depardieu y Assad añaden capas de sátira, considerando la ciudadanía rusa de Depardieu desde 2013 bajo el Presidente Putin y la reubicación de Assad a Moscú tras su derrocamiento. Los comentarios de De Wever destacan la tensión continua entre las narrativas políticas de la UE y la representación de líderes individuales en los medios, subrayando la compleja intersección de las relaciones internacionales y la influencia de la prensa. La historia refleja no solo la posición individual de De Wever, sino también el discurso más amplio sobre la colaboración política y la oposición dentro de la UE, particularmente en temas delicados como la gestión de activos e intereses nacionales. En medio del drama político, la respuesta satírica de De Wever sirve como un recordatorio de las dinámicas de poder en la representación mediática, donde la percepción de la influencia puede ser tanto una herramienta como un punto de contención para los políticos que navegan en estas aguas.