

La comunidad internacional debería considerar la posibilidad de crear mecanismos para la protección del patrimonio tangible e intangible en Nagorno-Karabaj. Así lo afirmó Fabián Salvioli, Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición, en una rueda de prensa tras su visita a Armenia․ Señaló que la visita coincidió con el desplazamiento forzado de más de 110.000 armenios de Nagorno-Karabaj. “Me reuní con refugiados y sus comunidades de acogida. Vi dolor en los ojos de los refugiados y escuché sus problemas. Vi el trabajo colosal de las autoridades”, señaló el relator especial. Según él, a pesar de los esfuerzos de las autoridades, se necesita asistencia internacional para soluciones a mediano plazo, y también es necesario facilitar los mecanismos de registro, independientemente del estado civil de los refugiados. “Los refugiados notaron que los documentos permanecieron en NK y que es necesario conservarlos, enfatizando la necesidad de proteger las tumbas y monumentos. En este sentido, insto a las partes negociadoras y a la comunidad internacional a considerar la posibilidad de crear mecanismos para la protección del patrimonio tangible e intangible. Es necesario devolver a los prisioneros y rehenes e indemnizar a los familiares de las víctimas. Esto debe hacerse bajo los auspicios de la comunidad internacional para garantizar que la violencia no se repita. Y esto debería reflejarse en el futuro acuerdo de paz”, afirmó el relator especial de la ONU. “Me voy de Armenia con el alma destrozada”, afirmó Fabián Salvioli, subrayando la necesidad de luchar por un tratado de paz.