

En un movimiento histórico, Colombia está revolucionando su infraestructura de red digital al promover el uso compartido de las redes de fibra óptica existentes en lugar de construir nuevas líneas paralelas. Esta iniciativa, impulsada por entidades reguladoras y asociaciones industriales, tiene como objetivo facilitar un acceso a internet más inclusivo en todo el país empoderando a los Proveedores de Servicios de Internet (ISP) pequeños y medianos. Al exigir transparencia en los datos de las redes de fibra óptica, Colombia asegura un campo de juego equilibrado, permitiendo a los ISP más pequeños conectar eficazmente a los usuarios finales sin los costes prohibitivos de instalar nueva fibra. Esta estrategia no solo promete cerrar la brecha digital, sino que también fomenta precios competitivos y servicios innovadores, impulsando así la economía digital del país. A medida que estas redes se vuelven accesibles, se espera que las áreas rurales y desatendidas se beneficien significativamente, reduciendo las barreras para la conectividad y asegurando que todos los colombianos tengan la oportunidad de participar plenamente en el mundo digital. Al liderar un modelo de acceso abierto, Colombia se posiciona como líder en transformación digital, sentando un precedente para que otros países exploren innovaciones similares en infraestructura de red.