

En un extenso ejercicio conjunto de defensa civil, el Ejército Popular de Vietnam, en colaboración con el Ejército Popular de Laos y el Ejército Real de Camboya, está probando su preparación para afrontar desastres a gran escala. El ejercicio cuenta con más de 2,600 oficiales y soldados vietnamitas, y más de 70 de los ejércitos de Laos y Camboya. La operación responde a un impacto catastrófico simulado de un tifón ficticio, el Super Tifón YNAGI, que ha causado un daño masivo en la infraestructura de la provincia de Binh Dinh, dejando entre 3,000 y 5,000 hogares sin techo y aislando comunidades. Estos ejercicios son cruciales para perfeccionar la coordinación operativa. Vietnam ha movilizado más de 3 helicópteros, 286 vehículos y 6 perros de servicio, junto con vehículos de rescate especializados de Laos y Camboya. Este esfuerzo destaca el compromiso regional con la asistencia mutua durante crisis, poniendo a prueba la rapidez y eficiencia de los esfuerzos de rescate multinacionales en situaciones reales. La narrativa del ejercicio involucra interrupciones significativas: enlaces de transporte destruidos, alimentos y suministros escaseando, y muchas personas heridas o desaparecidas que requieren atención inmediata. Este escenario refuerza la necesidad de una resiliencia colaborativa frente a desastres naturales. Directivas de líderes del Ministerio de Defensa y de departamentos técnicos y logísticos coordinadores han puesto en marcha un extenso despliegue de recursos. Fuerzas de varias divisiones, como el Cuerpo de Ingeniería y Química, el Comando de Defensa Aérea-Fuerza Aérea, y la Guardia de Fronteras se movilizan con urgencia para brindar ayuda esencial. Entre estos desafíos, el énfasis sigue siendo en la recuperación rápida y estratégica de víctimas, destacando la importancia de una cooperación internacional bien ensayada para manejar dichas emergencias.