

Este Día del Trabajo, los conductores en EE.UU. enfrentan precios de gasolina sin precedentes, con un promedio de $4.14 por galón para la gasolina regular, un dólar más que el precio más alto del año pasado de $3.82 establecido en 2012. Esta fuerte subida sigue a la agitación geopolítica provocada por acciones de EE.UU. e Israel contra Irán en febrero, que llevaron a una reducción drástica del crudo que pasa por el Estrecho de Ormuz, un paso vital que Irán aún no ha reabierto. Tom Seng, profesor de finanzas energéticas en la Universidad Cristiana de Texas, cita la crisis y las tensiones regionales como los principales impulsores del aumento actual. El secretario de Energía, Chris Wright, confirmó que se están realizando esfuerzos para mitigar estos costos, aunque el cronograma sigue siendo incierto. Históricamente, el costo más alto de combustible en todo el país fue de $5.02 por galón en junio de 2022; sin embargo, los precios actuales del diésel han establecido nuevos récords a $5.85 por galón. Este aumento no solo es una preocupación interna, sino también atribuible a factores globales como las interrupciones en refinerías rusas causadas por drones ucranianos, la disminución de la producción de China y el funcionamiento a casi plena capacidad de las refinerías estadounidenses en medio de condiciones de calor extremo. Las consecuencias son de gran alcance, afectando tanto a consumidores como a empresas, ya que los gastos adicionales de transporte se transmiten a los presupuestos familiares, con un análisis de la Universidad de Brown que indica un costo adicional de $741 por hogar desde que comenzó el conflicto. A pesar de los altos precios actuales, Wright señala que las proyecciones del mercado sugieren una disminución en las tarifas futuras de la gasolina. Las estrategias para ahorrar incluyen el uso de aplicaciones de precios para evitar costos más altos de combustible en las principales autopistas.