

El presidente de la Asamblea Nacional de Armenia, Ruben Rubinyan, ha enfatizado que las restricciones injustas e infundadas impuestas a las empresas armenias no se alinean con el espíritu de la relación armenio-rusa ni con los principios de la Unión Económica Euroasiática (UEE). Armenia no está tomando ningún paso para empeorar las relaciones con Rusia; por el contrario, se esfuerza por mantener lazos normales y amistosos. Rubinyan manifestó preocupaciones sobre las recientes restricciones impuestas a los productos armenios, señalando que no corresponden al compromiso de la UEE con el libre comercio y el movimiento sin trabas de bienes entre los estados miembros. Desde finales de mayo, Rusia ha impuesto gradualmente restricciones a la importación de ciertos bienes armenios, citando violaciones fitosanitarias. Esto afecta a flores, agua mineral, ciertas bebidas, productos alcohólicos, verduras, frutas, bayas, uvas, patatas, frutas secas, y más recientemente, peces vivos y productos de pescado, con los productos lácteos añadidos a la lista el 27 de julio. Estas restricciones también incluyen prohibiciones sobre el tránsito de productos de origen armenio a través del territorio ruso hacia otros países de la UEE. Vazgen Poghosyan, jefe del departamento de política monetaria del Banco Central de Armenia, advierte que estas medidas rusas podrían afectar el PIB de Armenia en un 1-1.5%. En general, Armenia busca abordar estas disputas diplomáticamente, subrayando su dedicación a fomentar relaciones sólidas entre Armenia y Rusia.