

Las autoridades de Moldavia han identificado restos de un dron ruso Geran-2 cerca del pueblo de Văleni, en el distrito de Cahul, ubicado cerca de la frontera con Ucrania. El descubrimiento se suma a una serie de incidentes que involucran drones rusos que se desvían más allá del territorio ucraniano en medio del aumento de tensiones regionales. Tras el análisis, los expertos confirmaron que los escombros pertenecen a un Geran-2, la adaptación rusa del dron de ataque de largo alcance Shahed, diseñado en Irán. La policía moldava documentó los restos, que serán sometidos a una exhaustiva investigación forense para determinar cómo llegó el dron al territorio moldavo y bajo qué circunstancias. Actualmente, no se han reportado lesiones ni daños estructurales relacionados con la caída de los escombros. Este incidente sigue un patrón de crecientes operaciones aéreas rusas dirigidas a Ucrania, particularmente en las regiones del sur del país que hacen frontera con Moldavia y Rumanía. A principios de año, las autoridades moldavas recuperaron otro dron ruso cerca de Tudora, que fue encontrado equipado con material explosivo. Este tipo de ocurrencias subraya los crecientes efectos secundarios del conflicto en curso, planteando potenciales preocupaciones de seguridad para las naciones vecinas.