

En un movimiento decisivo, Sony ha implementado sus políticas más rigurosas de redes sociales hasta la fecha en sus estudios de juegos internos tras el descontento público por su decisión de eliminar gradualmente los formatos físicos en PlayStation. Esta directiva surge después de que Sony anunciara, en julio de este año, que a partir de enero de 2028, todos los lanzamientos de PlayStation, incluidos aquellos no publicados por Sony Interactive Entertainment, pasarán a ser exclusivamente digitales. La decisión, impulsada por la evolución de los comportamientos de los consumidores y las tendencias de la industria hacia el consumo digital, ha generado una fuerte reacción. Según Alanah Pearce, exescritora en Sony Santa Monica Studio y ahora portavoz de la industria, Sony anticipó la protesta pública y equipó a sus equipos con pautas de comunicación sin precedentes para gestionar la situación. Pearce explicó en un detallado análisis en video titulado: "Todos están perdiendo el punto", las particularidades del enfoque de Sony, la resistencia esperada del público y por qué la decisión de la empresa sigue firme a pesar de las peticiones y la conmoción. Ella recuerda los meticulosos protocolos de comunicación durante su tiempo trabajando en 'God of War: Laufey' y enfatiza cómo estas recientes directrices superan a cualquier otra anterior en estrictitud, destacando la previsión estratégica de Sony para manejar posibles desafíos de relaciones públicas. La transición afectará a todos los futuros juegos de PlayStation, adoptando un futuro digital que Sony percibe como inevitable como parte de un cambio más amplio en la industria.