

En un análisis reciente, el Dr. Tatul Manasaryan, jefe del Centro de Investigación 'Alternative', detalló cómo proyectos notables como el desarrollo minero de Amulsar y un avanzado centro de datos de inteligencia artificial podrían afectar positivamente el paisaje económico de Armenia. Sin embargo, advirtió que estos proyectos por sí solos no sostendrían un crecimiento económico del 5% previsto. Manasaryan explicó que los efectos de estas iniciativas son graduales y no pueden garantizar de manera independiente la estabilidad económica a largo plazo. Resaltando los hallazgos, Manasaryan subrayó la importancia no solo de las inversiones, sino también de los aumentos en la productividad laboral, la expansión de las perspectivas de exportación, la modernización tecnológica industrial y el aumento de la producción con alto valor agregado como componentes esenciales para alcanzar y mantener una tasa de crecimiento del 5%. Él considera con escepticismo las proyecciones de Fitch sobre un crecimiento constante del 5% para Armenia, atribuyendo sus dudas a las políticas actuales. Además, Manasaryan señaló las dificultades que plantea la excesiva dependencia del consumo y factores temporales que socavan el crecimiento sostenido. En cambio, abogó por estrategias de desarrollo económico equilibrado que fomenten una estructura del PIB sólida, instando al gobierno armenio a mantener relaciones económicas con Rusia en medio de esfuerzos por diversificar vínculos comerciales con la Unión Europea y otros países. El economista criticó la visión de que solo las inversiones a gran escala, como el proyecto 'Ruta Trump', serían suficientes. Cree que es necesario un enfoque estratégico en infraestructura económica sostenible y equilibrada. También comentó sobre los vínculos económicos externos de Armenia, sugiriendo la importancia de mantener un equilibrio diplomático, incluso mientras Armenia busca oportunidades comerciales más amplias. Las ideas de Manasaryan ofrecen una perspectiva integral sobre los imperativos estructurales necesarios para una verdadera resiliencia económica en Armenia, reflejando cautela sobre pronósticos sobreestimados y abogando por mejoras calculadas en la política económica.