

Los hallazgos recientes de la Asociación Americana del Corazón (AHA) sugieren que la mayoría de los adultos pueden disfrutar hasta cinco tazas de 8 onzas de café al día sin azúcar ni leche añadida, reduciendo significativamente su riesgo de enfermedad cardiovascular. Esta recomendación surge tras un análisis exhaustivo de investigaciones observacionales, las cuales, en su mayoría, muestran que el consumo moderado de cafeína se correlaciona con menores riesgos de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Sin embargo, se recomienda precaución con niveles más altos de cafeína, especialmente de bebidas energéticas, debido al daño potencial al corazón y los vasos sanguíneos. La evidencia también indica que el exceso de cafeína puede aumentar la presión arterial, especialmente entre personas con hipertensión preexistente. El método de preparación puede afectar el impacto del café en el colesterol; el café no filtrado, rico en cafestol, puede elevar los niveles de colesterol. Por lo tanto, el Dr. Abdulla Damluji de la Clínica Cleveland aconseja optar por café filtrado con papel o instantáneo en lugar de métodos no filtrados como el café de prensa francesa o turco. El presidente del comité de orientación, el Dr. Gregory Marcus, explica que las personas deberían basar su consumo de cafeína en su tolerancia personal y no exceder lo que resulta cómodo. Además, el Dr. Marcus enfatiza que el objetivo no debería ser aumentar la ingesta de cafeína por beneficios para la salud más allá de lo que el cuerpo tolera naturalmente. Se alienta a la futura investigación a aislar los impactos de la cafeína de otros aditivos en las bebidas y explorar los beneficios de introducir café a quienes no lo consumen. A pesar de la declaración generalmente favorable respecto al café, la AHA mantiene una postura conservadora sobre la cafeína para los niños y aquellos con hipertensión severa, basándose en guías pasadas. Los investigadores involucrados en la declaración revelaron en gran medida no tener conflictos de interés, manteniendo la credibilidad e imparcialidad de estas directrices. Sin embargo, la investigación continua es esencial para profundizar el entendimiento de los diversos efectos de la cafeína en la salud.