

Joe Burrow, el célebre mariscal de campo de los Cincinnati Bengals, junto a su excompañero de equipo en los Ohio State Buckeyes y actual ala defensiva de los San Francisco 49ers, Nick Bosa, hicieron una aparición en el UFC 329 en la T-Mobile Arena de Las Vegas el 11 de julio. Esta reunión no fue solo un encuentro profesional; fue un reencuentro de amistades y pasados compartidos, ya que también estuvieron acompañados por amigos de Burrow del Athens High School. Burrow, un ávido fanático de la UFC, no es ajeno al protagonismo en el octágono. A principios de este año, se lo vio en el UFC 326, también celebrado en Las Vegas, donde captó su parte del centro de atención durante la transmisión. Su presencia se ha vuelto algo sinónimo de combates de alto riesgo, destacada por su asistencia a peleas decisivas. A pesar de una lesión en la muñeca que terminó prematuramente con su temporada en la NFL en diciembre de 2023, Burrow se aseguró de asistir al UFC Fight Night en Austin, Texas, demostrando su dedicación y pasión por el deporte. Abril de 2023 vio a Burrow entre la élite de la NFL en el UFC 287, presenciando un espectacular nocaut de Israel Adesanya contra Alex Pereira. Este no fue un recuerdo aislado; siguió a un encuentro personal previo con Adesanya en el UFC 276 en Las Vegas, consolidando aún más la presencia de Burrow en los círculos de la UFC.