

El Fiscal General de Oregón está tomando una medida audaz para retrasar la fusión entre Paramount y Warner Bros., citando la necesidad de revisar registros de cabildeo no revelados que son cruciales para entender las implicaciones completas de este acuerdo de $110 mil millones. Paramount, bajo escrutinio, promete no finalizar la adquisición hasta mediados de julio, pero el estado se mantiene firme en su solicitud de información. El Fiscal General, Dan Rayfield, está decidido a prevenir el posible socavamiento de la economía y la industria del entretenimiento de Oregón. La preocupación principal de Oregón se centra en los registros del llamado 'Proyecto Guerrero', junto con los movimientos de cabildeo de Paramount durante la administración de Trump. Con vínculos a figuras influyentes como el expresidente Donald Trump a través de Larry Ellison, surgen preguntas sobre la posible influencia de la fusión y su cumplimiento con las leyes antimonopolio. Paramount defiende su postura, calificando las solicitudes del estado como irrelevantes para la situación legal de la fusión. No obstante, Oregón planea utilizar informes que indican conflictos internos del Departamento de Justicia sobre el acuerdo para fortalecer su argumento. Esta importante fusión no es solo un asunto de Oregón; California y Nueva York, junto con otros estados, podrían pronto unirse contra ella, desafiando lo que perciben como una amenaza al equilibrio competitivo en el mercado. Algunos actores de la industria se preocupan por la posible pérdida de empleos y la reducción de opciones para los consumidores.