

En una alerta de salud en desarrollo, el Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York está investigando actualmente un brote de la enfermedad del legionario identificado en los vecindarios del Upper East Side, Carnegie Hill y Yorkville. Hasta el 5 de julio, se han reportado dieciocho casos. Afortunadamente, estos casos no han resultado en muertes, y los funcionarios de salud están trabajando diligentemente para contener el brote. Se cree que las bacterias se han originado en una torre de enfriamiento, la cual dispersa una niebla capaz de albergar las bacterias de legionella, conocidas por causar esta enfermedad grave similar a la neumonía. Los funcionarios de salud de la ciudad han asegurado a los residentes que los sistemas de agua en los edificios siguen siendo seguros para beber y uso doméstico. El Laboratorio de Salud Pública de la Ciudad de Nueva York está realizando pruebas activamente en todas las torres de enfriamiento de la zona, aunque los cultivos confirmatorios pueden tardar varias semanas en desarrollarse. Los expertos enfatizan que la enfermedad del legionario no suele transferirse de persona a persona y aconsejan estar atentos a posibles fuentes de contaminación del agua, como duchas y nieblas de torres de enfriamiento. En la última década, la incidencia de la enfermedad del legionario ha aumentado, y el CDC ha notado un aumento significativo en los casos. Aunque tratable exitosamente con antibióticos, la enfermedad representa un mayor riesgo para ciertos grupos vulnerables. Se alienta a los residentes y visitantes de los códigos postales afectados, 10028, 10128 y 10075, desde finales de junio, a buscar atención médica urgentemente si desarrollan síntomas similares a los de la gripe. Estos esfuerzos tienen como objetivo prevenir una mayor propagación y asegurar que se administre un tratamiento efectivo de manera oportuna.