

El virus Powassan, una enfermedad transmitida por garrapatas rara pero potencialmente mortal, está experimentando un alarmante aumento de casos en los Estados Unidos, lo que ha generado preocupación entre los profesionales de la salud. Originalmente identificado en 1958 en un joven niño canadiense, el virus ha alcanzado niveles récord, con 76 estadounidenses diagnosticados en 2025, según informa el CDC, un aumento drástico en comparación con los usuales siete a ocho casos anuales. Nombrado por la ciudad de Ontario cerca de su descubrimiento inicial, el virus se transmite a los humanos principalmente a través de garrapatas de marmota y ciervo infectadas. Su pico de ocurrencia se alinea con el periodo de alta actividad de garrapatas desde finales de primavera hasta mediados de otoño, lo que representa riesgos elevados para los entusiastas de actividades al aire libre. A diferencia de la enfermedad de Lyme, que requiere un periodo de adherencia post-mordida más largo, el Powassan puede contraerse en solo 15 minutos, lo que lo hace particularmente peligroso. El Dr. Jorge P. Parada de la National Pest Management Association enfatiza la velocidad de transmisión rápida del virus como una preocupación significativa, aumentando el riesgo de infección. Los síntomas del Powassan pueden variar desde leves, incluyendo fiebre y dolores de cabeza, hasta graves, con posibles complicaciones neurológicas como encefalitis y meningitis. El Dr. Marc Siegel señala que el periodo de incubación del virus abarca de una a cuatro semanas, y algunos individuos afectados no muestran síntomas hasta etapas avanzadas. Actualmente, no hay tratamientos especializados ni vacunas para el virus Powassan, y la atención médica se limita a medidas de apoyo como la terapia de hidratación y el soporte respiratorio. Los niños, los ancianos y las personas inmunocomprometidas son particularmente vulnerables a la enfermedad grave. A pesar de su rareza en comparación con la enfermedad de Lyme, los expertos instan a la vigilancia y a tomar medidas preventivas, como el uso de repelentes de insectos y realizar revisiones exhaustivas de garrapatas después de actividades al aire libre, para combatir esta creciente preocupación de salud pública.