

Por primera vez en su historia, OpenAI ha pospuesto el lanzamiento de sus modelos de IA innovadores a petición del gobierno de Estados Unidos. La decisión contrasta con lanzamientos anteriores, que se ajustaron estrictamente a los cronogramas internos de la compañía y se lanzaron abiertamente al público. Esta medida se asemeja a un ajuste reciente de Anthropic, que restringió temporalmente el acceso a sus modelos Fable 5 y Mythos 5, alineándose con una directiva de control de exportaciones del gobierno de EE.UU. debido a preocupaciones de seguridad nacional. El viernes, OpenAI anunció una vista previa limitada de la serie GPT 5.6 para un grupo selecto de socios evaluados en colaboración con el gobierno. Esta solución temporal está destinada a funcionar mientras la administración del Presidente Trump elabora una política para evaluar las tecnologías de IA de frontera bajo su orden ejecutiva del 2 de junio. A pesar de esta medida provisional, OpenAI sigue comprometida con su principio de acceso amplio, prometiendo disponibilidad total de Sol, Terra y Luna en un futuro cercano. Informes durante el fin de semana indicaron que Anthropic ha reanudado despliegues limitados de Mythos 5 tras resolver consultas gubernamentales, aunque Fable 5 permanece restringido. En correspondencia, el Secretario de Comercio de EE.UU., Howard Lutnick, reconoció el avance significativo de Anthropic en la cooperación con las autoridades regulatorias. Los críticos han expresado preocupaciones sobre la creciente influencia del gobierno en el lanzamiento de plataformas de IA pioneras, advirtiendo que la ausencia de un marco legal consistente podría desestabilizar la innovación y la competitividad en el sector de la IA. Históricamente, la administración de Trump se inclinó hacia una interferencia mínima, promoviendo la IA como un activo esencial en la competencia con China, abogando contra regulaciones excesivamente estrictas. Sin embargo, con los avances en IA amplificando los riesgos de seguridad y ciberseguridad, las políticas recientes revelan un cambio hacia una supervisión meticulosa, reflejando una reevaluación más amplia de las prioridades nacionales en el cambiante panorama tecnológico.