

En una apretada segunda vuelta de las primarias republicanas para el Senado en Alabama, el congresista Barry Moore surgió victorioso con un apoyo significativo del expresidente Donald Trump. A pesar de tener una ventaja inicial, Moore enfrentó un formidable desafío del Fiscal General Steve Marshall, quien capturó casi una cuarta parte del voto, lo que hizo necesaria una segunda vuelta. El respaldo de Trump, anunciado por primera vez en enero, se convirtió en un factor crítico mientras el expresidente amplificaba su apoyo a través de repetidos respaldos en redes sociales y un mitin virtual. Moore, conocido por ser el primer funcionario electo en apoyar públicamente a Trump durante su mitin en Mobile en 2015, capitalizó esta relación para consolidar su posición. Enfatizando sus raíces como propietario de una pequeña empresa en el sector de la eliminación de residuos, la campaña de Moore se basó en sus éxitos pasados y esfuerzos recientes para atraer a los votantes. Finalmente, los esfuerzos dieron sus frutos, otorgándole a Moore una ventaja decisiva sobre su competencia. La alineación de Moore con las políticas de Trump y su popularidad en Alabama - un estado que Trump ganó por un 30% en 2024 - lo posiciona como el claro favorito en las próximas elecciones de noviembre, listo para aprovechar tanto el apoyo de Trump como su propio historial en la contienda por el escaño del Senado.