

En medio de incertidumbres económicas, el Banco Central de Armenia ha decidido mantener la tasa de refinanciamiento en 6.5%, equilibrando los riesgos actuales, según lo anunciado por el presidente Martin Galstyan. Explicó que la decisión considera dos conjuntos de riesgos: posibles aumentos de tasas de interés a nivel global y expectativas inflacionarias, junto con el riesgo de desaceleración económica global y presiones deflacionarias. El primero podría requerir una tasa más alta, mientras que el segundo sugiere una trayectoria de tasa más baja. El Banco busca navegar estos presiones conflictivas para mantener la estabilidad económica. El Consejo ha afirmado su compromiso con el escrutinio continuo de los desarrollos económicos y su disposición para tomar acciones necesarias para mantener un objetivo de inflación del 3% a mediano plazo. El próximo periodo revelará más, lo que provocará nuevas decisiones a medida que lleguen los datos.