

En una apreciada aparición, Michael J. Fox, acompañado por su esposa, Tracy Pollan, deslumbró a los fanáticos mientras asistían al Juego 4 de las Finales de la NBA 2026 en el icónico Madison Square Garden. La querida pareja fue vista en primera fila cuando los New York Knicks lograron una emocionante victoria de 107-106 sobre los San Antonio Spurs, posicionándose favorablemente con una ventaja de 3-1 en la serie. Fox, un ferviente seguidor de los Knicks, ha estado presente en varios juegos clave de esta temporada de playoffs, demostrando su entusiasmo perdurable a pesar de haberse retirado de la actuación en 2020. Conocido por su papel emblemático en 'Volver al Futuro', a Fox se le diagnosticó la enfermedad de Parkinson de inicio temprano a los 29 años, poco después de casarse con Pollan en 1988. Al hacer pública su condición siete años después, Fox se ha convertido desde entonces en una figura clave en la promoción de la investigación sobre el Parkinson a través de su fundación. Su impactante trayectoria fue capturada en varias entrevistas, incluida una en CBS Sunday Mornings en 2023, donde señaló los desafíos progresivos pero afirmó: "No mueres de Parkinson. Mueres con Parkinson". Al recordar momentos significativos de su carrera, Fox compartió sentimientos sinceros durante los premios Actor Awards 2026, reflexionando sobre su mudanza inicial de Canadá a Los Ángeles, donde la fortuna se encontró con el talento en la forma de 'Family Ties'—y Tracy Pollan. La duradera asociación de la pareja ha dado como resultado cuatro hijos: Sam, Aquinnah, Schuyler y Esmé, quienes traen alegría y apoyo en la lucha de Fox. Fox contempla abiertamente las complejidades de vivir con la enfermedad de Parkinson, señalando su trayectoria incierta. "Es mucho más misteriosa y enigmática", explicó a The Times de Londres, subrayando la falta de un curso predecible. Sin embargo, a través de los desafíos, encuentra consuelo en los pequeños placeres de la vida, simbolizados por momentos como animar a los Knicks. La dedicada presencia de Fox en las Finales de la NBA, junto a Pollan, marca no solo el apoyo a su equipo sino también una celebración del amor perdurable, la resiliencia y la sencilla alegría de una noche compartida.