

El 6 de junio, la ciudad de Stepanavan en la provincia de Lori en Armenia fue golpeada por una intensa tormenta de granizo, causando daños significativos a la infraestructura y la agricultura. La tormenta afectó a más de 1200 propiedades individuales, incluyendo tejados residenciales, vehículos e invernaderos, lo que generó una preocupación generalizada en toda la comunidad. Funcionarios locales, incluidos Arsen Avagyan del municipio de Stepanavan, han formado un equipo de respuesta de emergencia para evaluar y registrar la magnitud del daño. Los informes iniciales sugieren que los daños potenciales podrían alcanzar hasta 1 billón de Drams armenios. Las secuelas de la tormenta revelaron ventanas rotas, vehículos abollados, paneles solares dañados y estructuras de invernaderos inutilizables. Además, los campos agrícolas enfrentaron una destrucción extensa, amenazando los medios de vida de los agricultores locales. A pesar de la destrucción material, no se reportaron heridas graves entre los residentes. Sin embargo, la tormenta resultó en la pérdida de 41 ovejas, destacando el severo impacto en la agricultura y ganadería local. En respuesta al desastre, se están llevando a cabo discusiones sobre posibles compensaciones para las familias y negocios afectados. El gobierno y los servicios de emergencia están trabajando estrechamente para proporcionar el alivio necesario y prevenir futuras ocurrencias mediante la intervención tecnológica, incluidos los sistemas anti-granizo. De hecho, los sistemas anti-granizo operativos cercanos lograron mitigar daños adicionales, ilustrando la necesidad de una cobertura ampliada en zonas vulnerables. La resiliencia de la comunidad se está poniendo a prueba mientras comienzan los esfuerzos para restaurar la normalidad. Voluntarios y autoridades locales continúan acelerando el proceso de recuperación y aseguran que Stepanavan emerja más fuerte ante los desafíos de la naturaleza.